Vacaciones escolares

Centro Formativo Otxarkoaga- Semana Medioambiental Pagasarri

El mes de junio se ha caracterizado tradicionalmente por ser el mes de las notas y de las vacaciones escolares. Hasta que una de las tantas reformas educativas eliminó los exámenes de septiembre en la enseñanza, notas se emparejaba con vacaciones. Buenas notas = vacaciones; malas notas = no vacaciones, estudiar para recuperar.

En estos momentos, por razones que no vamos a analizar en este artículo, supone un serio problema para algunas familias, el que los chicos y las chicas no asistan a los centros escolares a partir de finales de junio.

Alumnado del Centro Formativo Otxarkoaga trabajando en el huerto escolar con su profesor¿Qué hacer? En primer lugar tomarse muy en serio la educación integral de los chicos y chicas. Hay centros educativos que le dan, de verdad, una gran importancia a esta educación integral. Que inciden diariamente en esos otros aspectos de la educación. Educación no es solo instrucción. La educación tiene que abarcar todos los aspectos de la vida de una persona aunque sea muy joven.

En segundo lugar hay que completar la formación de nuestros hijos e hijas en aquellos aspectos en los que la educación formal no llega. ¿Cómo? En este momento la oferta de colonias (que ahora llaman campus) es abundante y variada. Hay colonias que nos ofrecen cualquier disculpa: baloncesto, fútbol, hípica, surf… lo suelen completar con inglés, euskera… Y también hay otras que organizan los ayuntamientos, económicamente más asequibles, en las que el elemento principal es el tiempo libre.

Es importante aprovechar los tiempos de parón escolar para que la chavalería aprenda que hay otras formas de divertirse que, además de valores, aportan conocimiento.

Deberíamos de pensar en nuestros hijos e hijas y tener en cuenta que la educación va más allá de la instrucción académica. No ver como un problema el tenerles en casa y sí como una oportunidad.

 

Artículo aparecido en el periódico Santutxu y +


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